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Isabel dió dos hijos al rey, Constanza y Alfonso. Aunque Dionís tuvo otros seis hijos bastardos. El primero de éstos
últimos, Alfonso Sánchez, despertó los recelos del heredero legítimo de la corona, quien creía que su padre favorecería al hermano. El primogenito de Isabel pretendió que el rey le cediese de inmediato sus derechos y se le enfrentó militarmente intentando tomar Lisboa. La reina cruzo el campo de batalla entre hijo y padre, habló con aquel, consiguió una tregua. Pero el hijo se apropió de sus señoríos de Leiría y Sintra, y el padre que la creyó cómplice del hijo la encerró en Alenquer y la desposeyó de algunas riquezas.
El delicado entramado que componía el tapiz dinástico y la expansión territorial de los reinos cristianos en toda la Península Ibérica, llevó a Isabel de Portugal a intervenir también en la política castellana y aragonesa. Con ayuda de su marido consiguió avenir a los reyes Jaime II de Aragón, hermano suyo, y Fernando IV de Castilla, su yerno, en las
paces de Campillo resueltas en 1304, por las que la Corona de Aragón
adquirió las tierras de Alicante.
Cuando el rey Dionís falleció, la reina Isabel, con Portugal en relativa paz, se retiró al convento de Coimbra, que ella misma había fundado, pero donde no pudo morir. Se desplomó bajo el sol de Estremoz cuando acudía a conciliar a su hijo, el rey Alfonso, y a su nieto, Alfonso XI, rey de Castilla (descendiente de
su hija Constanza). La disputa era por el honor de su también nieta, María, hija del rey portugués y esposa del castellano, y a quien éste había repudiado. La enterraron días más tarde, el doce de julio de 1336, en Coimbra.
Su cuerpo permanecía incorrupto tres siglos después, cuando abrieron su tumba, de la que exhalaba un aroma a
maderas, sándalo y rosas. Rosas como las que aparecieron entre sus manos,
aquel día en que acudía a auxiliar a los pobres con unas cuantas
monedas ocultas en su falda vuelta y la sorprendió su marido, que quiso
saber lo que portaba en el alda. Rosas, contestó Isabel, y rosas enseñó
al rey. Santa Isabel de Portugal fue canonizada el 25 de abril de 1625 por el
papa urbano VIII.
(*) Tríptico
de San Isabel de Portugal. Marín Bagüés.
Fuentes: Gran Enciclopedia Aragonesa. Voz Isabel de
Portugal. Tomo VII. 1981
/ Antón Castro y José Luis Cano: Aragoneses Ilustres, ilustrados e iluminados. Diputación General de Aragón.
1993.
/ Historia de Aragón. Heraldo de Aragón.1999
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UNION DE CASTILLA Y ARAGON
Monarquia Española |
| 1516 | Juana I y Carlos I |
| 1555 | Carlos I (solo) |
| 1556 | Felipe I (II de Castilla) |
| 1598 | Felipe II (III de Castilla) |
| 1621 | Felipe III (IV de Castilla) |
| 1665 | Carlos II |
| 1700 | Felipe IV, (V de Castilla) |
| 1701 a 1713 | Carlos, Archiduque de Austria |
| 1724 | Luis I. |
| 1724 | Felipe IV, (por segunda vez) |
| 1746 | Fernando III, (VI de Castilla) |
| 1759 | Carlos III. |
| 1788 | Carlos IV. |
| 1808 | Fernando IV, (VII de Castilla) |
| 1808 | Isabel I, (II de Castilla) |